El mercado nocturno de Donghuamen, en Beijing, ha cerrado sus puertas. Conocido por haber vendido deliciosos insectos (escorpiones y moscas, entre otras delicateses) durante más de tres décadas ha llegado a su fin. Lugar popular entre turistas y locales las autoridades decidieron cerrarlo después de las fuertes críticas y las denuncias de vecinos. Según dicen, por ruidoso y por el fuerte olor a tofu podrido.

Tienda de insectos

Abierto en 1984, el mercado no solo vendía insectos, también ofrecía una gran variedad de artículos de comida tradicional china que iba desde los rollos de pescado y los huevos de pato hasta todo tipo carnes. Situado en el centro de Beijing, en una sola calle de de poco más de 300 metros de largo, el mercado se ha convertido en un destino popular en los últimos años.

Pero los funcionarios se preocuparon recientemente por la falta de almacenamiento adecuado. También los alimentos y el hecho de que el mercado tendiera a dejar sus residuos en medio de la calle.

Eso sí, aunque Donghuamen esté cerrado, lo de comer insectos en China está lejos de acabarse. Más aún, los chinos tienen una máxima que asegura que la gastronomía con insectos es «nuestro futuro».